skip to main content
Elige un sitio para encontrar productos y consejos de expertos.

Revestimiento de concreto para un mejor color, estilo y protección

   

Revestimiento de concreto para un mejor color, estilo y protección

Económico, fuerte, versátil; no es de extrañar que el uso de concreto en las construcciones residenciales y comerciales siga aumentando.

Uno de los motivos del aumento constante en el uso del concreto es que los arquitectos y desarrolladores están descubriendo que este material tradicional y confiable puede ser utilizado no solamente en paredes y pisos. Con la combinación correcta de habilidad y conocimiento, al concreto se le pueden agregar texturas, colores y diseños para lograr una infinidad de usos sorprendentemente bellos, desde agradables vestíbulos, bordes de piscinas y patios hasta hermosos pilares, columnas e incluso countertops.

El concreto y los revestimientos van de la mano. Ya sea que la función del revestimiento de concreto sea decorativa o de protección (o una combinación de ambas), los revestimientos y los acabados decorativos pueden mejorar las superficies de concreto de maneras que transmiten estilo, mejoran la duración y aumentan la satisfacción del cliente con el proyecto, junto con la transformación de una extensión sin brillo y sin color en un elemento de diseño muy llamativo.

 

Destrucción de mitos

Los contratistas inteligentes, con la ayuda de una selección de productos de acabados para concreto en constante crecimiento, aprovechan al máximo este conocimiento cada vez mayor sobre las posibilidades estéticas del concreto. Como resultado, están ampliando sus mercados al aprender nuevos métodos y técnicas para ofrecer estos nuevos estilos fascinantes. Pero, ¿qué necesitan saber exactamente los contratistas acerca de los revestimientos de concreto?

Con todas las técnicas y productos nuevos disponibles para ayudar a los contratistas a lograr los efectos deseados, es inevitable que se genere confusión sobre las características y los atributos de los revestimientos.

 

Mito N.º 1: Todos los diversos productos y procesos disponibles en la actualidad para teñir el concreto y darle textura son “revestimientos.”

Desde el teñido con ácido, las mezclas de recubrimiento con color, las técnicas de grabado, hay muchas maneras de mejorar el aspecto de las superficies de concreto. Sin embargo, muchas de ellas no son en realidad “revestimientos” de concreto. Los tintes de ácidos, polímeros y otros tintes químicos, por ejemplo, no son pinturas ni revestimientos, sino que son un proceso de teñido que inicia una reacción química en una superficie cementosa.

Los tintes de concreto a base de agua que normalmente están compuestos por resinas acrílicas (técnicamente no son revestimientos) se comportan de forma más parecida a los revestimientos, ya que no reaccionan químicamente con materiales cementosos. En cambio, estos productos penetran profundamente en la superficie de concreto, al ofrecer color y protección contra elementos dañinos en superficies tanto verticales como horizontales.

Los acrílicos a base de agua resisten el opacamiento y la abrasión, y pueden aplicarse con diseños de plantillas para crear efectos de imitación de ladrillos o formas geométricas. Los acrílicos a base de agua son más fáciles de aplicar que los tintes de reacción química y pueden limpiarse con agua y jabón. Otra ventaja es el cumplimiento con todas las regulaciones más estrictas en cuanto a la calidad del aire debido a su bajo contenido de COV (compuestos orgánicos volátiles).

 

Mito N.º 2: Los revestimientos, por naturaleza, cubren la superficie porosa del concreto, y así retienen la humedad ya existente que busca escapar a través de la superficie y que puede disminuir la efectividad del revestimiento.

No necesariamente. Es cierto que los revestimientos cubren las superficies porosas, con el objetivo de proteger las superficies de concreto y mampostería de la penetración de agua. Sin embargo, hay disponible una variedad de revestimientos de concreto más nuevos que son altamente permeables desde el lado del sustrato. Por ejemplo, hay revestimientos elastoméricos nuevos que son tan fáciles de aplicar como la pintura, pero que permiten que escape el vapor de humedad desde el interior del concreto. Esta característica elimina casi todos los problemas de formación de ampollas, descascaramiento y delaminación asociados con la mayoría de las fallas de los revestimientos de concreto.

Los revestimientos elastoméricos de concreto se aplican en una película elástica gruesa que mejora las superficies de concreto al proporcionar uniformidad y, al mismo tiempo, arreglar grietas, parches u otras irregularidades. Al mismo tiempo, estos revestimientos mejoran la duración del concreto al ofrecer protección contra las lluvias y tormentas, incluso en entornos costeros o con climas severos. Están disponibles en una amplia gama de colores y también pueden teñirse.

Los revestimientos elastoméricos texturados ofrecen estos mismos beneficios, junto con la ventaja de obtener un acabado uniforme que oculta imperfecciones, que agrega interés visual a lo que, de otra manera, serían solo paneles premoldeados comunes o superficies de bloque de concreto. Estos revestimientos están disponibles en distintas texturas, además de una gran variedad de tintes de fábrica o colores de tintes personalizados en la tienda, que hacen que las posibilidades de mejoras sean muchas. Además, la elección de texturas hace que sea posible combinar fácilmente áreas nuevas con superficies texturadas existentes para ofrecer un aspecto consistente y prolijo en una expansión exterior completa.

 

Mito N.º 3: El concreto se debe curar durante al menos 30 días antes de aplicar el revestimiento.

A pesar de que muchos productos de revestimiento no pueden aplicarse a superficies de mampostería “calientes” (NOTA: Siempre lee con atención y sigue las instrucciones individuales del fabricante), algunos primers y revestimientos finales se pueden aplicar después de siete días de curado. Estos sistemas pueden proporcionar una solución ideal para resolver aquellos problemas que surgen por el mal tiempo u otras demoras relacionadas con el trabajo, o ayudar a que sea posible programar una construcción rápida.

Busca primers y revestimientos finales que puedan utilizarse sin problemas en sustratos con niveles de pH de la superficie entre 6 y 13. Estos sistemas están disponibles en blanco y también en una amplia gama de tonos pasteles y con bases más fuertes.

 

Mito N.º 4: Las masillas para bloques de concreto son innecesarias, pesadas y difíciles de aplicar.

No hay mejor manera de preparar un perfil áspero y disparejo para un hermoso revestimiento final o acabado decorativo que con un recubrimiento para bloques de concreto. Estos revestimientos mejoran sustancialmente las superficies de concreto al ofrecer una base uniforme y estable para aplicar el acabado, rellenando poros, orificios y perforaciones, por lo general, en una sola pasada. Sin embargo, a diferencia de las masillas para bloques del pasado, los recubrimientos nuevos y livianos para bloques de concreto que están disponibles en la actualidad pueden repasarse con rodillo más rápido y con menos esfuerzo, y así ahorran tiempo de aplicación. Estos productos pueden pesar hasta un 30 por ciento menos que las masillas para bloques tradicionales. También sirven en la creación de una barrera sólida entre el revestimiento final y el sustrato, evitando que se queme el pH, incluso sobre argamasa recién curada.

 

Mito N.º 5: El concreto quebradizo no se puede revestir.

Si bien el concreto quebradizo no se puede revestir directamente, sí se puede preparar para el revestimiento con el uso de productos acondicionadores de concreto. Estos revestimientos penetran profundamente en los sustratos de mampostería para asegurar las superficies quebradizas y crear una base estable para sostener un revestimiento final duradero. En las construcciones nuevas, pueden usarse como selladores de penetración para superficies que incluyen el concreto curado durante 7 días. Una ventaja adicional del uso de acondicionadores de concreto es la prevención de la delaminación del revestimiento final y las quemaduras por álcalis, incluso en sustratos de concreto con niveles de pH de hasta 13. Estos revestimientos pueden funcionar como una alternativa económica a los imprimadores y son particularmente útiles en los proyectos de restauración en los que el revestimiento existente se encuentra deteriorado por el paso del tiempo.

 

Más información sobre la preparación de la superficie

A pesar de que los acondicionadores pueden contribuir en gran medida con la preparación de una superficie de concreto para el revestimiento final, antes de aplicar cualquier revestimiento, debes seguir algunos pasos simples para garantizar la fijación correcta. La mayoría de las fallas de los revestimientos no se producen por la aplicación incorrecta del mismo, sino por la preparación inapropiada de la superficie. Para que un revestimiento se adhiera correctamente a una superficie de concreto, la superficie debe estar limpia, seca, sin brillo, lisa y libre de cualquier defecto de la superficie, como grietas o roturas. Estas áreas deben repararse con los parches adecuados. La superficie a revestir debe tener un perfil ligeramente áspero (aproximadamente equivalente a un trozo de papel de lija de 120 granos).

Asegúrate de limpiar el concreto para eliminar cualquier residuo de grasa, aceite, pintura vieja u otros contaminantes al utilizar uno de los métodos recomendados por el fabricante de los revestimientos que usarás para el trabajo. Es importante que la superficie esté correctamente preparada para que sea compatible con los revestimientos específicos que piensas aplicar, así que asegúrate de verificar las páginas de información técnica. Entre los métodos recomendados, se encuentran la limpieza a presión, el arenado, el esmerilado por ácido o la limpieza con un agente de limpieza de concreto comercial.

Antes de aplicar revestimiento, una superficie debe estar:

  • Limpia
  • Sin brillo
  • Seca
  • Lisa
  • Sin defectos de la superficie

Obtén más información sobre los productos para concreto y mampostería de Sherwin-Williams